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martes, 8 de noviembre de 2016

ENCUENTRO ENTRE HERNAN CORTES Y MOCTEZUMA, 8 de noviembre de 1519.

CREATIVA Y ADMIRABLE ESCENA DEL ENCUENTRO:

Lograda representación del encuentro de Hernán Cortés y Moctezuma: 
El nuevo encuentro de dos mundos: El europeo y el nativo americano. 


SE DESENCADENA EL ACIAGO INICIO DE CONQUISTA DE LOS AZTECAS:

El primer encuentro de Hernán Cortés Pizarro con el emperador Moctezuma, se dio el 8 de noviembre de 1519.


LUGAR ACTUAL:

A través de la red pude hallar el lugar posible, hoy en día, donde se reunieron estos dos personajes, expresando mundos distintos, pero a la vez complementarios. Esto, porque hoy somos. producto de esa complementariedad, de ese mestizaje, de ese rico intercambio (a veces forzado y violentado), pero que nos permite hoy recorrer a través del tiempo, reconociendo que somos parte español y parte indígena, somos biológica o culturalmente mestizos, en mayor o menor grado. Sino apreciémonos a nosotros mismos,  biológicamente tenemos algo de los dos y culturalmente, tanto en el Perú como en México, tenemos en nuestras costumbres rasgos importantes de los dos mundos (no se toma a consideración en este análisis, el buen o mal trato recibido por uno u otro grupo humano, que por cierto, sería otro tema a tratar)  . Verbigracia, sólo una de las tantas muestras, que trataremos en otro apartado de este blog:
  • La Virgen de guadalupe, en México, no existió en tiempo de los aztecas.
  • De la misma forma, El Señor de los Milagros, en Perú, no fue  legado de los Incas. 

Bueno pues, retornemos a nuestro objetivo, ¿Qué lugar es hoy lo que fue este punto de reunión?. Se dice pues, que se efectuó en la confluencia de las actuales calles de República del Salvador con la Avenida Pino Suárez, de acuerdo con la traza actual del Centro Histórico de la Ciudad de México.


Primera aproximación al lugar indicado a través de la imagen satelital.

Segunda aproximación, se aprecian las calles y la intersección de las mismas: Es el lugar mencionado donde alguna vez ocurrió el encuentro.


En dicha esquina se encuentra actualmente el Templo de Jesús Nazareno que inició su construcción en el año de 1587 y fue terminado en 1622.  En este sitio, el 25 de noviembre de 1946, en el interior de una urna, se encontraron los restos mortales del conquistador Hernán Cortés. Una vez que el descubrimiento fue atestiguado por un grupo de historiadores, arqueólogos y periodistas, los restos fueron devueltos a su sitio original el 9 de julio de 1947.

Mucho más cerca el lugar mencionado. ¡Cómo no pudiéramos estar en ese preciso lugar, en este momento!
Recrear con la imaginación ese mundo, tal vez como la imagen inicial, observando a los aztecas y a los barbudos

El Instituto de Antropología e Historia instaló una placa conmemorativa en dicho sitio:






En su exterior, y en la esquina del lugar, arriba mencionada, se encuentra  una placa de cantera que indica el sitio del encuentro de Moctezuma II con Hernán Cortés.




NRMQ

lunes, 12 de agosto de 2013

LA MALDICION DE MALINCHE - Conquista de México

Cuadro que representa al encuentro de Hernán Cortés, Malinche y Moctezuma.
El presente informe versa en torno a una melodía que expresa una llamada de atención hacia nosotros mismos y nuestro actuar con respecto a nuestra propia cultura americana. Es un llamado expresado hacia la realidad mexicana, pero que muy bien, puede ser extendido a nuestros países sudamericanos, donde muchos de nosotros dejamos de lado a nuestros pueblos aborígenes o indígenas.

Pero, con esto no intentamos fomentar el desdeño a lo foráneo, no es nuestro propósito -en absoluto-; más bien, el objetivo de la presente publicación es un llamado a la introspección,  a un repensar de lo nuestro, sin atentar por lo que "aparentemente" es ajeno. Recordemos que somos una cultura que ha recibido importantes aportes desde otros lugares; sin embargo, eso no quiere decir, que debemos negar y renegar de nuestros propios aportes e invalorables logros.

La intención nuestra, por lo tanto, es la de reconsiderar todo nuestro pasado y nuestro presente histórico.

Hagámoslo así...    


NRMQ

Fuente: 
  • Vídeo de Culturamexicana: La maldición de malinche.


lunes, 18 de febrero de 2013

CUAUHTÉMOC, ÚLTIMO EMPERADOR AZTECA

Cuauhtémoc, "águila que desciende"

Un 28 de febrero del año 1525, Cuauhtémoc, el último tlatoani azteca, moría en manos de los españoles.

Su nombre viene del náhuatl Cuautli, que quiere decir águila y temoc que significa que baja, por lo que podemos decir que significa: "águila que cae" o "águila que desciende".

Fue hijo de Auízotl, octavo tlatoani azteca y aunque no se sabe exactamente la fecha en que nació, se calcula que fue entre 1496 y 1502.

Quedó huérfano a corta edad y a los 5 años, aprendía, como todos los niños aztecas a ser obediente, trabajador, a honrar a sus dioses y a comportarse con seriedad. De adolescente, ingresó al Calmecac, que era el colegio en donde los jóvenes de la nobleza aprendían ciencias, arte, política, religión y se adiestraban para ser guerreros y buenos gobernantes.

Cuando Moctezuma II, era el rey azteca, Cuauhtémoc participó con el ejército mexica en varias batallas y en las guerras desarrolladas en Tlaxcala, alcanzó el grado de tlacatecuhtli, es decir, jefe supremo.

En 1519, Hernán Cortés y sus tropas desembarcaron en Veracruz para conquistar y apoderarse del territorio y los tesoros de nuestros antepasados. El pueblo mexica o azteca, en ese momento tenía muchos problemas porque tenían gran poder y abusaban de los pueblos cercanos al exigirles demasiados tributos, lo que ayudó a Cortés porque algunas tribus se aliaron a él, en contra de Moctezuma.

Hernán Cortés y Moctezuma se encontraron en 1520 en la Gran Tenochtitlán. El 20 de mayo de ese mismo año, Cortés partió hacia Cempoala para detener a Pánfilo de Narváes, situación que aprovechó el capitán Pedro de Alvarado para asesinar a los nobles reunidos en el Templo Mayor. En respuesta a esa agresión, los aztecas se sublevaron y atacaron a los españoles, iniciándose una lucha que fue ganada por los aztecas.

Enterado de la lucha, Cuauhtémoc, avanzó con su ejército desde Tlatelolco hacia Tenochtitlan. Mientras Moctezuma fue hecho prisionero por Cortés, quien le pidió a Moctezuma que calmara a su pueblo, pero cuando salió de su prisión para tratar de controlarlos, le lanzaron piedras, hasta que una lo hirió en la cabeza y falleció a los pocos días.

Muerto Moctezuma, el Consejo indígena eligió a Cuitláhuac, hermano del gran tlatoani, como su sucesor, sin embargo, su mandato fue muy breve, ya que la viruela, enfermedad que trajeron de Europa los españoles, terminó con su vida.

Fue entonces cuando Cuauhtémoc fue elegido rey o tlatoani de los aztecas. El pueblo azteca estaba muy mal, muchos habían muerto en las guerras y otros más por la viruela y como Cuauhtémoc quería defender y recuperar a su pueblo, organizó un ejército, pero la ciudad fue sitiada por los españoles, que cortaron el agua de las avenidas y atacaron por tierra y por los canales, a los desesperados aztecas.

Cuauhtémoc defendió la ciudad durante 75 días, hasta que fue tomada por los conquistadores el 13 de agosto de 1521.

Pero Cuauhtémoc, no se daba por vencido e intentó reagrupar a su gente en el islote de Tlatelolco. Al final fracasó en su esfuerzo por lograrlo y fue hecho prisionero y conducido ante Hernán Cortés, quien lo tuvo prisionero en Coyoacán.

Cuando los españoles habían tratado de huir de la ciudad azteca, llevaban muchos tesoros y piezas de oro que perdieron en la batalla y como Hernán Cortés pensaba que Cuauhtémoc sabía donde estaba todo ese tesoro, lo mandó torturar quemándole los pies, pero fue en vano, ya que Cuauhtémoc soportó el cruel tormento y no dijo nada.

Imagen donde se aprecia la tortura, a la que es sometido Cuauhtémoc, para revelar el lugar donde se encontraban los tesoros ambicionados por los españoles. Esta quema de pies, no tuvo los resultados esperados por los europeos.

En 1524 Cortés tuvo que partir a las Hibueras, lugar que hoy es Honduras, para ayudar a Cristóbal de Olid, en el levantamiento que tenía de los indígenas. Entonces decidió llevar a Cuauhtémoc como prisionero para impedir que organizara una rebelión y el día 28 de febrero de 1525, lo mandó a asesinar, probablemente en un lugar llamado Xicalanco.

Cuauhtémoc

Cuauhtémoc es un ejemplo del guerrero mexica, lleno de valentía y heroísmo, que prefirió la muerte a entregar a su pueblo a los conquistadores. 

Cuauhtémoc peleó hasta el final y es símbolo de la lucha del pueblo mexicano por la defensa de su identidad, sus creencias y su honor.

NRMQ



sábado, 9 de abril de 2011

HERNAN CORTES, EL CONQUISTADOR DE LOS AZTECAS

Hernán Cortés Pizarro, conquistador de los aztecas (en México).
Fue primo segundo de Francisco Pizarro González,
el conquistador del Imperio de los Incas (en Perú).


JUVENTUD DE HERNAN CORTES PIZARRO:(1485-1547)

Hernán Cortés Nació en Medellín (Badajoz) en 1485, sus padres fueron Martín Cortés y Catalina Pizarro. Inició estudios universitarios en Salamanca, España, donde aprendió latín y algo de derecho, pero solo permaneció dos años en la universidad. Hernán Cortés siempre tuvo un espíritu aventurero e inquieto, que va de la mano con la tendencia expansionista y descubridora de la España del siglo XV, donde por lo extenso del territorio decían, "el sol no se pone en el imperio". Por tal motivo hombres como Hernán Cortés, movidos por el impulso de la aventura y la codicia (las promesas de oro en las nuevas tierras) estaban atentos a las oportunidades de embarcarse hacia América. Los padres de Hernán Cortés querían que se recibiera en Derecho, pero Cortés, con una voluntad férrea y poco dinero eligió su destino al buscar salir en expediciones militares.
Hernán Cortés se preciaba de su conocimiento del latín, los romances y la historia, lo que le permitió expresarse con soltura y atildado estilo en sus varios escritos y de modo particular en sus Cartas de relación. En Valladolid, Hernán Cortés aprendió el oficio de escribano, y cuando tenía 19 años, después de haber pasado un tiempo en Italia, Hernán Cortés embarcó hacia La Española (Santo Domingo) para trabajar de escribano en la Villa de Azua, durante su estancia en Santo Domingo mantuvo muy buenas relaciones con el gobernador Diego Velásquez, quien le pidió que participara como su secretario en la expedición para conquistar Cuba en 1511. Hernán Cortés aceptó la oferta. 

Diego Velásquez es un personaje que desempeña un papel importante en la vida de Hernán Cortés. Primero fueron grandes amigos y ambos se llevaban bien, pero básicamente con el paso del tiempo y el desarrollo de circunstancias como la expedición a Yucatán, le abrieron el panorama a Diego Velásquez de la muy superior capacidad de Hernán Cortés, quien organizaba la expedición con gran entusiasmo, es por esto que conforme el tiempo pasa Diego Velásquez se torna cada vez más en su enemigo. Hay que señalar también el superior deseo de aventura de Hernán Cortés, dado que bien podría haber sido Diego Velásquez el líder de la expedición, dado su nivel de autoridad y jerarquía más alta. De esta manera Diego Velásquez aparece más como una persona que utiliza su autoridad para que otros realicen la acción que como hacedor, acciones que se le van de las manos como veremos más adelante, al contrario de Hernán Cortés, quien aprovecha todas las oportunidades que se le presentan.
Hernán Cortés acompañó a Diego Velázquez a Cuba (año 1511), llegando a ser alcalde de Santiago de Baracoa. Fue encarcelado, ya que fue acusado de conspirar contra el gobernador Velásquez. Liberado, se casó con la cuñada del propio Diego Velásquez, llamada Catalina Juárez. Diego Velásquez le nombró jefe de la expedición que se estaba montando para seguir con los descubrimientos en la costa de Yucatán, aunque pronto desconfió de él, por las razones antes comentadas.



LA EXPEDICION DE HERNAN CORTES:


Hernán Cortés seguía, sin embargo, con los preparativos de la expedición, y debido a su gran elocuencia, dotes de persuasión y sugestión, pronto logró más de 600 hombres reclutados para su causa. Adelantándose a que le cesase Diego Velázquez, la armada de Hernán Cortés partió del puerto de Santiago de Cuba el 18 de noviembre de 1518. Como iba escasa de bastimentos, tuvo que aprovisionarse de éstos en la isla de Trinidad y otros lugares.


Finalmente, el 10 de febrero de 1519, la flota de Hernán Cortés abandonó las costas de Cuba, en 11 naves, con 518 infantes, 16 jinetes, 13 escopeteros, 32 ballesteros, 110 marineros y unos 200 indios y negros de auxiliares de la tropa. Llevaban 32 caballos, 10 cañones de bronce y 4 falconetes. Por capitanes iban Alonso Hernández de Portocarrero, Alonso de Ávila, Diego de Ordás, Francisco de Montejo, Francisco de Morla, Francisco de Saucedo, Juan de Escalante, Juan Velázquez de León (éste pariente del gobernador), Cristóbal de Olid y Pedro de Alvarado, quienes eran lidereados por Hernán Cortés. Muchos de estos eran veteranos de la guerra de Italia. Por piloto principal iba Antón de Alaminos.
Así sería el momento de la llegada de los españoles a tierras aztecas.
Sin embargo, se le prohibió a Hernán Cortés la fundación de colonias permanentes. Después de 10 días de navegación llegó a la isla de Cozumel. Además, fue en este primer contacto con los nativos en Cozumel, donde Hernán Cortés vió como los indios ofrecían sacrificios a sus ídolos, arrancando el corazón a esclavos o prisioneros. Esto era lo que más horrorizaba a los españoles.


Hernán Cortés destrozó pues, esos ídolos, y puso en su lugar cruces e imágenes de la Virgen María. Por medio del intérprete de entonces, Melchorejo tuvo noticias de la existencia de unos hombres barbudos en poder de ciertas tribus, sin duda españoles capturados, y envió emisarios para rescatarlos. Acudió sólo uno: Jerónimo de Aguilar, que había sido capturado unos años antes, y había aprendido el lenguaje maya que se hablaba en dicha región. Sin embargo, el otro español, un tal Guerrero, no acudió, ya que se había convertido y adaptado a las costumbres indias, tenía esposa y varios hijos, por lo que éstos, seguramente habrán sido los primeros mestizos mexicanos.


HERNAN CORTES SE ENTERA DEL IMPERIO AZTECA

Hernán Cortés continuó su expedición a lo largo de la costa de Yucatán hasta el río Tabasco al que llamaron Grijalva. Después ocurre la primera batalla contra los indígenas, obteniendo la victoria Hernán Cortés, así los mayas les entregaron mucha de la riqueza que tenían, y también algunas mujeres entre las que estaba la Malinche o Malitzin, quien fue muy importante para Hernán Cortés ya que hablaba maya y náhuatl; por lo que ella era la intérprete del náhuatl al maya, y Jerónimo de Aguilar era el intérprete entre el maya y el castellano. Más tarde la Malinche aprendió el castellano y fue ella la que fungía como intérprete directa de Hernán Cortés, con quien además tuvo un hijo. En Tabasco, los españoles supieron de la existencia de un país hacia poniente que los indios denominaban “México”. La flota de Hernán Cortés fue, bordeando la costa mexicana, en dirección Noroeste(NO), y un día se presentaron varias canoas indígenas que venían de parte del emperador, llamado Moctezuma, donde Hernán Cortés les mostró sus armas de fuego, sus caballos, para por una parte amedrentarlos, pero por otra parte trató de ser amable y afable con ellos, hablándoles de paz. Los embajadores traían pintores, y dibujaron todo lo que vieron con objeto de que su gran señor fuese informado fielmente y viese como eran estos “teules”.

Moctezuma, emperador del pueblo azteca.
Hernán Cortés al mando de un ejército mas o menos de 700 hombres continuaron su viaje, llegando a San Juan de Ulúa, donde fundaron la ciudad de la Villarrica de la Vera Cruz, a pesar de la prohibición de Velásquez. Llegado este punto, Hernán Cortés decide romper toda relación con este, y crea el cabildo de esa Villa Rica, el cual a su vez lo nombró capitán general y justicia mayor. Acerca de esto informaría él muy pronto al emperador Carlos V (Carlos I de España). De este modo, su única vinculación iba a ser con la monarquía.

Posteriormente asaltó la ciudad de Cholula que también fue saqueada, luego Hernán Cortés recibió a una embajada mandada por parte de Moctezuma que era el emperador de los aztecas, con ellos mandó grandes obsequios entre ellos joyas y oro, porque pensaba que los visitantes eran Quetzalcóatl y otros dioses. Pero su embajada al regresar le contó todos los saqueos que los españoles venían haciendo, por lo que comenzó a preocuparse.


Así Hernán Cortés decide partir hacia Tenochtitlán, la capital del imperio Azteca. En la sierra, los tlaxcaltecas se les unieron ya que ellos siempre habían sido enemigos de los aztecas.
Llegaron a Tenochtitlán el 8 de noviembre de 1519, Moctezuma los recibió como huéspedes, así fue cuando se dieron cuenta de las riquezas que poseían los aztecas, por lo que deciden hacer prisionero a Moctezuma, quien no opuso resistencia a Hernán Cortés debido a que estaba todavía muy inseguro acerca de la lealtad que les debía profesar a los supuestos dioses.


Pánfilo de Narváez mientras tanto llega a Ulúa al mando de 1400 hombres, con la intención de acabar con Hernán Cortés, por indicaciones de Diego de Velásquez, por lo que Cortés tuvo que partir rumbo a Ulúa para enfrentarse a Narváez, y dejó a Pedro de Alvarado en Tenochtitlán como jefe del destacamento. Hernán Cortés en su lucha obtiene la victoria en Zempoala, por lo que muchas de las personas que venían con Narváez lo apoyaron.

LA NOCHE TRISTE


Durante la ausencia de Hernán Cortés en Tenochtitlan Pedro de Alvarado quedó al mando, vigilando a Moctezuma. Por estas fechas los indígenas tenían un importante ritual religioso que involucraba algunos sacrificios, y uno especialmente horrible en honor a huitzilopochtli, que consistía en abrirle el pecho a un joven, sacarle el corazón y cortarle la cabeza para seguidamente enterrar sus restos con gran pompa. Al enterarse Pedro de Alvarado, soldado valiente pero de corta visión, realizó gran matanza de indígenas quienes comenzaron a revelarse, así cuando regresó Cortés encontró a la ciudad en una gran agitación. En medio de esa gran lucha Hernán Cortés le pidió o más bien obligó a Moctezuma que calmara a su gente, y así lo hizo Moctezuma que salió a tratar de calmar a los furiosos habitantes de Tenochtitlán quienes al ver tal falta de caracter de su lider le dejaron caer una lluvia de piedras haciendo que Moctezuma perdiera la vida, aunque otra versión es que en realidad estaban tirándole flechas y piedras a los españoles, y que alguno de esos proyectiles mató al emperador por error, teoría comprensible porque toma en cuenta las profundas creencias religiosas que los hubiera convertido en sacrílegos al atacar al emperador.
Pedro de Alvarado, iniciando la Matanza 
en las ceremonias a los dioses Aztecas.
Hernán Cortés decide que lo mejor es salir a escondidas, pero son descubiertos y se ven envueltos en una fiera lucha donde los Mexicas (Aztecas) matan a la mitad del ejército de Cortés quienes pobremente apenas la libraron. Así, Hernán Cortés, sale de Tenochtitlan el 30 de Junio acompañado de algunos de sus hombres, perdiendo todas las riquezas que habían obtenido. A esta derrota de Hernán Cortés por parte de los indígenas se le conoce como la "Noche Triste" . Jamás hubieran pensado los españoles que una cultura tan atrazada en elementos bélicos (ya que el español venía con fuertes armaduras, las mejores y más fuertes pues hay que recordar que los grandes tiempos de los caballeros con su brillante armadura, donde prácticamente se peleaba una batalla de resistencia física al ser la propia armadura casi impenetrable pero muy pesada, ya estaban llegando a su fín, alcanzando su más alto grado de desarrollo, debido a las incipientes armas de fuego, que hacían que la armadura tuviera menos importancia al poder ser atravesada por las balas; por otro lado las espadas de acero de los españoles eran unas crueles segadoras de vidas ante los pobremente defendidos cuerpos de los indígenas. Al contrario, los Aztecas, quienes eran fervientemente religiosos usaban armas que no tenían la intensión de arrebatar la vida, sino de herir lo suficiente como para tomar prisioneros y sacrificarlos a los dioses, mismas armas que al impactarse en las durísimas armaduras de los españoles poco o nulo daño hacían, razón por la que no es de extrañarse que un puñado de españoles vencieran al poderoso imperio Azteca. De esta manera nos damos cuenta de que la conquista se iba a llevar a cabo de una forma u otra, con o sin Cortés y por España u algún otro país europeo. Era un hecho que quizá el destino ya había preparado para los habitantes de estas tierras, al estar tan lejos y más bien aislados de la barbarie europea y asíatica que tanto había y ha hecho avanzar la tecnología militar a lo largo de la historia) les haría morder el polvo en aquella retirada. Hay que señalar también que los Aztecas eran un pueblo orgulloso y bélico qué había conquistado la gloria y se había impuesto por las armas a sus vecinos, dado esto no era lógico pensar que aceptarían el dominio fácilmente.

Los conquistadores marcharon en busca del auxilio de sus aliados tlaxcaltecas y no fue sino hasta casi un año después, es decir, el 30 de mayo de 1521, cuando dieron principio al asedio formal de la ciudad de Tenochtitlán. Para ello, Hernán Cortés concentró a más de 80.000 tlaxcaltecas y reforzó sus propias tropas con la llegada de otras varias expediciones a Veracruz. Desde finales de abril de ese mismo año, Hernán Cortés había botado al agua trece bergantines que jugaron un papel muy importante en el asedio de la isla, donde se erigía la ciudad que habría de pasar a ser conocida como México.


DERROTA DEL IMPERIO AZTECA
Cuauhtemoc, líder de la resistencia del imperio azteca

Las crónicas indígenas hablan de la elección del señor Cuitláhuac como sucesor de Moctezuma y de la epidemia de viruelas en la que murieron él y otros muchos. También describen con pormenor la nueva elección y actuaciones del joven príncipe Cuauhtémoc. Unos y otros, los cronistas españoles e indígenas, refieren luego lo que fueron el asedio y la resistencia indígena a lo largo de casi ochenta días de sitio. 


El 13 de agosto de 1521, cayó la ciudad de México-Tenochtitlán en manos de Hernán Cortés, quien aprisionó al joven Cuauhtémoc. Hernán Cortés se establece entonces en Coyoacán, en tanto que se procedía a la reconstrucción de la ciudad de México, concebida con nueva planta al modo renacentista. Su mujer, Catalina Juárez Marcaida, llegó procedente de Cuba y unos meses después falleció misteriosamente en Coyoacán. 


En agosto del mismo 1523, desembarcan los tres franciscanos flamencos, Pedro de Gante, Juan de Tecto y Juan de Ayora. Enterado Hernán Cortés de que Cristóbal de Olid, enviado suyo a la región de las Hibueras, se había rebelado, dispuso entonces una expedición para someterlo. Abandonó Hernán Cortés, la ciudad de México en 1524, dejándola al cargo de varios oficiales reales, los cuales, además de reñir entre sí, cometieron numerosos atropellos. Hernán Cortés, tras una expedición que estuvo llena de sinsabores; resultó además ser inútil, porque al llegar a las Hibueras, ya había muerto Cristóbal de Olid. Cortés regresó a la ciudad de México hacia mediados de 1526.

Casi simultáneamente, recibió una orden de Carlos V para que enviara una armada hacia las Molucas en auxilio de las que, zarpando desde España, habían llegado a esas islas. Coincidió todo esto con la venida del juez Luis Ponce de León para tomar juicio de residencia a Hernán Cortés. Sin embargo murió al poco tiempo, y se hizo cargo del juicio Marcos de Aguilar. Éste falleció también a los pocos días.


Cortés, que tenía ya en construcción varias embarcaciones, despachó tres con rumbo a las Molucas y a las órdenes de Álvaro de Saavedra Cerón, su primo, para auxiliar a la armada de fray García Jofre de Loaisa. Esa armada zarpó de Zihuatanejo el 31 de octubre de 1528. Uno de los barcos de la misma llegó a las Molucas.

ENEMIGOS DESPUES DE LA TOMA DE TENOCHTITLAN:


Entrado ya el año siguiente, y obedeciendo instrucciones de Carlos V, Hernán Cortés emprendió un viaje a España. Llegó al puerto de Palos de la Frontera (Huelva), y, tras pasar por Sevilla, Medellín (su localidad natal) y el monasterio de Guadalupe (Cáceres), se entrevistó con el Emperador en Toledo. Aunque Hernán Cortés no recobró el gobierno de Nueva España, obtuvo al menos el título de marqués del Valle de Oaxaca, así como 22 villas y 23.000 vasallos. 


Casado con Juana de Zúñiga, hija del conde de Aguilar, Hernán Cortés, regresó a México hacia mediados de 1530. Nueva España se encontraba entonces perturbada debido a los desmanes de Nuño Beltrán de Guzmán, que había sido nombrado presidente de la primera audiencia. Hernán Cortés tuvo que hacer frente a los miembros de dicha audiencia, que le impidieron la entrada a la capital. Hallándose en Texcoco, su madre, Catalina Pizarro, que había venido con él, terminó allí sus días. Un año después, Hernán Cortés se instaló una segunda audiencia, con Sebastián Ramírez de Fuenleal como presidente de la misma.


Con base en las capitulaciones que había celebrado durante su estancia en España, Hernán Cortés emprendió en 1532 una serie de expediciones en el mar del Sur (océano Pacífico). A mediados de ese año, Hernán Cortés envió dos naves al mando de Diego Hurtado de Mendoza, sin alcanzar resultado alguno. El propio Hernán Cortés dirigió personalmente en Tehuantepec la construcción de otras naves. Al año siguiente, zarparon otras dos embarcaciones desde el puerto de Santiago, en Colima. Una de ellas, al mando de Hernando de Grijalva, descubrió en 1533 algunas de las islas que componen el archipiélago que, muchos años más tarde, recibiría el nombre de Revillagigedo. La otra, al frente de la cual iba Diego Becerra, tras un motín a bordo, alcanzó a llegar al extremo sur de la Baja California, donde la mayor parte de los que iban a bordo perdieron la vida en un enfrentamiento con los indios.


Porfiando con la fortuna, según la expresión de su mujer Juana de Zúñiga, Hernán Cortés emprendió en 1535 una tercera expedición yendo personalmente al frente de ella. Fundó entonces una pequeña colonia en la bahía de la Paz, que designó como de la Santa Cruz. Más de un año después, regresó a México sin haber alcanzado cosa alguna en esa tierra que más tarde se llamó California. Incansable, Hernán Cortés envió luego dos naves con rumbo al Perú para auxiliar a Francisco Pizarro, quien se encontraba sitiado en Lima. En 1537, Hernán Cortés dio principio a una ruta de comercio marítimo, desde el puerto de Huatulco hasta Panamá y el Perú. En 1539, despachó su cuarta expedición al mar del Sur. Encomendó esta empresa al capitán Francisco de Ulloa, que penetró hasta la desembocadura del río Colorado y, regresando hasta el extremo sur de la península, remontó por el Pacífico hasta más allá de la isla de Cedros. Como muestra la cartografía universal que se producía entonces, gracias a las expediciones de Hernán Cortés comenzó a conocerse mejor el perfil geográfico de los litorales del Pacífico norte.



ULTIMOS DIAS DE HERNAN CORTES:


Para hacer defensa de sus derechos, Hernán Cortés emprendió un nuevo viaje a España. Entre otras cosas dirigió allí un memorial a Carlos V quejándose de los agravios que, en su opinión, había recibido del primer virrey de Nueva España, Antonio de Mendoza


En 1541, participó en la fracasada expedición a Argel. Los restantes años de su vida, que transcurrieron todos en España, fueron para Hernán Cortés un tiempo difícil en el que se vio envuelto en una serie de litigios y agobiado por el nunca terminado juicio de residencia. Con intención de regresar a México, llegó a Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla, donde dictó su testamento. El 2 de diciembre de 1547 murió a la edad de 62 años.



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